

El oleato de algas wakame se realiza con el mismo procedimiento que otros oleatos, con una salvedad. Para realizarlo, se puede utilizar el alga deshidratada directamente sobre el aceite, calentando a baja temperatura unas 2 horas. Pasado ese tiempo, el alga puede seguir con la misma textura de deshidratada, por lo que se puede sacar del aceite e introducirla en agua para hidratarla unos 10 minutos.
Una vez pasados unos 10 minutos, se seca con papel absorbente y se introduce en un recipiente con aceite durante 1 semana.
El resultado obtenido os lo muestro en la siguiente imagen:

Las plantas marinas son genéticamente las formas de plantas más antiguas de la tierra y están reconocidas como extremadamente ricas en minerales y microelementos. Además, las algas marinas son ricas en proteínas, vitaminas, azucares y oligoelementos, lo que las hace ideales para su uso en jabones.
La composición de las algas denota la presencia de numerosas vitaminas, oligoelementos, sales minerales, proteínas, fibras y pigmentos. Mediante el proceso de fotosíntesis transforman la luz solar y el dióxido de carbono en azúcares, grasas y proteínas útiles. Entre sus resistentes paredes celulares cuentan con una gran variedad de vitaminas y minerales, indispensables para la belleza y salud de la piel.
Estos son algunos de sus múltiples efectos:
Humectante e hidratante: las sustancias minerales de algunas algas permiten mantener la humedad y rehidratar los tejidos de las capas más profundas.
Oleato de avena: Las proteínas que contiene la avena regulan el pH de la piel reestableciendo su valor fisiológico. Además es rica en ácidos grasos insaturados. Posee una menor proporción de ácidos grasos saturados y contiene lecitina, mezcla compleja de fosfolípidos constituyentes de las membranas biológicas de las células. Debido a esto, actúa evitando la deshidratación de la piel y manteniendo una barrera protectora frente a las agresiones del exterior. Por sus características es ideal para su uso en jabones naturales.
Otra de las propiedades es que forma una película con sus compuestos proteicos-oleosos que favorece el desarrollo y la reconstitución del manto hidrolipídico de la piel.
La avena contiene un compuesto llamado avenastrol, un esterol con actividad estrogénica que suple en parte las carencias hormonales propias de la edad.
Posee numerosos elementos como calcio, magnesio, fósforo, potasio, sodio, cloro, hierro, azufre, cinc, manganeso, silicio, cobre, cobalto, yodo y flúor.
Oligoelementos necesarios para el correcto funcionamiento de nuestras enzimas metabólicas para el desarrollo celular. Además debido al fósforo que contiene, disminuye la dureza del agua, lo que se traduce en una acción suavizante y relajante.
El grupo de las vitaminas B mantiene el aspecto sano de la piel por estimular la circulación sanguínea, mejorando su resistencia; involucradas también el la obtención de energía en los tejidos.
La vitamina E de reconocida actividad antioxidante, por neutralizar los radicales libres. Vitamina A estimulante de la reparación celular, coadyuvando a la vitamina E en su acción antioxidante evitando la peroxidación lipídica y protegiendo al ADN de la acción mutagénica de los radicales libres.
Otros componentes: agua, glúcidos, pectina y saponinas. Todos estos componentes se conjugan para otorgar a la avena sus propiedades hidratantes, emolientes y reestructurantes que mejoran el aspecto de la piel, su actividad antioxidante combate el envejecimiento provocado por la acción toxica de los radicales libres.
Posee además un efecto antiirritante y antipruriginoso, ideal para calmar las pieles sensibles.
También resulta muy indicada en pieles sensibles; y calma las irritaciones de la piel.

Como la avena contiene una sustancia que es similar a los estrógenos, su uso está especialmente recomendado en las pieles maduras, que ya empiezan a notar los efectos del climaterio en la piel.
Oleato de cafe: Propiedades del café sobre la piel. El café ayuda a eliminar toxinas y grasas. Además cuenta con efectos desintoxicantes y diuréticos. La cafeína presente en el café tiene un efecto beneficioso sobre las varices ayudando a una mejor circulación de las piernas y evitando la aparición de varices nuevas, además de dejar una piel más tersa.La cafeína facilita la rotura de las celdas de grasa, por lo que tiene un efecto lipolítico y reactiva la circulación. Así, el café es uno de los mejores anticelulíticos naturales. Otra aplicación cosmética de la cafeína presente en el café es la de combatir las ojeras, al ser un excelente activador de la circulación sanguínea.

Así, este oleato se podrá utilizar directamente sobre la piel en masajes, o añadir a alguna crema o jabón. Un saludo y hasta la próxima.
El cafeto es originario de la provincia de Kaffa en las tierras altas de Abisinia, actual Etiopía, en donde crece de forma silvestre. Las cualidades energéticas del café ya eran conocidas por la tribu Galla de Etiopía en el siglo XI, quienes lo mezclaban con grasa animal. Posteriormente sería introducido a Arabia, de donde se expandiría al resto del mundo con el dominio turco de Anatolia.
Actualmente, la planta se cultiva principalmente en países tropicales y subtropicales. Brasil concentra poco más de un tercio de la producción mundial. Los granos del café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a los rubros de exportación de las regiones productoras.
Los cafetos son arbustos de las regiones tropicales del género Coffea, de la familia de los rubiáceos. Tienen hojas persistentes y opuestas y bajo un poco de sombra crecen mejor, Necesitan temperaturas suaves. Comúnmente se cultivan en las regiones tropicales y ecuatoriales, donde siempre es primavera o verano. La época de floración es al comienzo de la temporada de lluvias; sus flores son blancas y perfumadas. Después de ocho o nueve meses aparecen los frutos que son bayas rojas, brillantes y carnosas que asemejan a las cerezas. Con cada lluvia florecen, razón por la cual se pueden encontrar flores, frutos verdes y frutos maduros simultáneamente, por lo que se debe tener mucho cuidado al recoger los frutos.
Oleato de yerba mate: La yerba mate, cuyo nombre científico es Ilex Paraguariensis) es un árbol nativo de la Selva Paranaense.
Cuando se encuentra en estado silvestre, alcanza una altura de entre 12 y 16 metros y existen yerbales que pueden llegar hasta los 100 años.
Para facilitar la cosecha, los agricultores podan las plantas hasta 2 veces al año a una altura de unos 2 metros en promedio.
Esta planta contiene vitaminas A, C, E, B1, B2 y B compuesta, rivoflavina, ácido pantoténico, magnesio, calcio, hierro, sodio, potasio, manganeso, silicio, etc. Los principios activos extraídos de las hojas contienen nutrientes regenerativos, energizantes, astringentes y exfoliantes.
Además, la yerba mate posee «xanthinas», sustancias tónicas, reafirmantes y estimulantes de la circulación. Por su acción antioxidante y lipogénica (quema grasas) es altamente recomendable para incluir en tratamientos específicos para celulitis y obesidad localizada. Algunas de sus propiedades son: antioxidante, laxante, digestiva, energizante, cicatrizante y astringente (por sus nutrientes, saponina y taninos) y reconstituyente de la piel.
Para la elaboración del oleato de yerba mate, partimos de unos 400 mL de aceite de oliva virgen extra, el cual ponemos a calentar en el mínimo calor posible, evitando que hierva.

A este aceite le añadimos unas 10 cucharadas de postre de yerba mate seca, tapamos parcialmente y lo dejamos calentar entre 1 hora y media y 2 horas.


Una vez transcurridas unas 2 horas, se procede al filtrado del oleato mediante un filtro de café, u otro material equivalente y éste es el resultado que obtenemos:

Este oleato que hemos obtenido podemos usarlo directamente sobre la piel, además de utilizarlo en jabones, cremas, bálsamos, etc., aprovechando así todas las propiedades de esta planta.