Categorías
Jabones de glicerina

Jabón de Glicerina

¿Qué es?

El jabón de glicerina es un jabón cuya base está constituida de glicerina. Además de esta base, se utilizan generalmente colorantes y aromatizantes naturales que le proporcionan color y un olor natural. En general este jabón se utiliza para pieles grasas por su carácter específico que tiende a cerrar las glándulas sebáceas. Por su carácter neutro es adecuado para eliminar el acné, espinillas, granos y piel grasa.

Historia

Alrededor del año 600 a. C., los fenicios divulgaron el conocimiento alquímico de cómo hacer jabón, que unos siglos más tarde tuvo su difusión a través de Marsella, en los galos y en los pueblos germánicos. Anteriormente este compuesto orgánico no se llamaba «glicerina» o «glicerol,» porque estos nombres se crearon en el siglo XX. En el siglo XIV durante el reinado de Carlos I, la corona inglesa monopolizaba el comercio y la fabricación de jabón. En el siglo siguiente, este conocimiento se tomó de la alquimia para la química, un ejemplo histórico estaría en el del químico inglés Claude Joseph Geoffroy (1741), que intensificó sus estudios sobre la naturaleza de las grasas, lo que le llevó al descubrimiento de la glicerina. Menos de 40 años después, el químico sueco Carl Wilhelm Scheele fue el primero en aislar este compuesto en 1779, calentando una mezcla de litargirio (PbO) con aceite de oliva. Fue él quien formalizó el descubrimiento de que las grasas y aceites naturales contienen glicerina.

Este tipo de jabón, un excelente producto para tratar la dermatitis y la eczema. Esta afección cutánea produce una inflamación en las capas superficiales de la piel y da lugar a erosiones, piel enrojecida, sequedad, picazón, etc; y para su cura se requiere la aplicación de productos que ayuden a mantener la piel bien hidratada durante todo el día, que aminoren las molestias y que favorezcan la regeneración de los tejidos dañados de la dermis, tres necesidades que la glicerina puede cubrir perfectamente por sí sola.

Características del jabón de glicerina

En la escala de pH, este tipo de jabón tiene un valor neutro, es decir, un pH parecido al de la piel humana. Debido a ello este jabón puede eliminar las impurezas de la piel sin resultar agresivo. La tecnología para la fabricación del jabón de glicerina utiliza como materias primas el sebo, los aceites de coco y el ricino.​ Se diferencia de los jabones industriales, cuya mayoría usa grasas animales y en menor medida grasas vegetales. Estas grasas suelen afectar la piel y pueden causar descamación, irritación y piel seca.

Donde comprar jabón de glicerina

Puedes obtener las mejores ofertas en los siguientes enlaces:

Categorías
Jabones naturales

Jabón de Castilla

¿Que es el jabón de Castilla?

Jabón de Castilla: Se conoce como al jabón fabricado a base de aceite de olivaagua y sosa tradicional (o en la actualidad, sosa cáustica). El jabón de Castilla recibe este nombre por haberse producido en los territorios de la Corona de Castilla, desde donde se exportaba a Europa y América, principalmente durante la Edad Moderna. Aunque la Corona de Castilla no era el único productor de este tipo de jabón, sí era su productor por antonomasia.

No debes confundirlo con el jabón de Marsella, que utiliza aceites vegetales de diversa procedencia (no sólo aceite de oliva).

Historia

Tradicionalmente la sosa empleada era el mazacote o barrilla, nombre que se daba a las cenizas procedentes de la combustión de varias plantas, llamadas genéricamente almarjo o barrilla (como la Sarcocornia perennis, también conocida como salicornia). Hoy en día en lugar de la sosa tradicional (carbonato de sodio) se usa la sosa cáustica (hidróxido de sodio), obtenida de forma sintética.

Los boticarios de la época lo conocían con los nombres latinos de sapo hispaniensis (jabón hispánico) o sapo castilliensis (jabón castellano).​

Fueron muy importantes las jabonerías de Andalucía, donde recibían el nombre de «almonas», término de origen árabe.​

En el antiguo reino de Sevilla la casa de Alcalá tenía el monopolio de estas manufacturas, destacando la Almona de Sanlúcar de Barrameda, de los siglos XVII y XVIII, que era la única almona andaluza que permanecía intacta, hasta que en 2003 fue derribada parcialmente.

Además, como los primeros jabones de Castilla se producían sin color o fragancia, se desarrollaron métodos para extraer y destilar aceites esenciales del mundo vegetal. Pueden añadirse en diferentes diluciones para aportar fragancias al jabón de manera natural. Asimismo pueden proporcionarle cualidades que benefician la piel y ayudan a los componentes naturales del aceite de Oliva.

Donde comprar Jabón de Castilla

Puedes comprar Jabón de Castilla en los siguientes enlaces:

Categorías
Jabones

Historia del jabón

En la historia del jabón, existen documentos que mencionan el uso de muchos materiales jabonosos y agentes limpiadores desde la antigüedad.

Historia del jabón – El jabón en el Antiguo Testamento.

Los agentes purificantes que se mencionan en el Antiguo Testamento no eran verdaderos jabones, sino un producto hecho únicamente con cenizas de corteza de árbol.

El jabón durante la época romana.

En el siglo I d.C., el historiador romano Plinio el Viejo describió las diversas formas de jabones duros y blandos que contenían colorantes que utilizaban las mujeres para limpiar sus cabellos y teñirlos de colores brillantes.

El jabón desde el siglo XIII hasta la actualidad.

La producción de jabón era común en Italia y en España durante el siglo VIII.

Alrededor del siglo XIII, cuando la industria del jabón llegó a Francia desde Italia, la mayoría de los jabones se producían a partir de sebo de cabra, con ceniza de haya que proporcionaba el álcali.

Tras distintos experimentos, los franceses desarrollaron un método para la fabricación del jabón utilizando aceite de oliva en lugar de grasas animales.

Hacia el año 1500, introdujeron sus descubrimientos en Inglaterra. Esta industria creció rápidamente en ese país y en 1622 el rey Jacobo I le concedió ciertos privilegios.

En 1783, el químico sueco Carl Wilhelm Scheele simuló de forma accidental la reacción que se produce hoy en el proceso de hervido en la fabricación del jabón, cuando el aceite de oliva, hervido con óxido de plomo, produce una sustancia de sabor dulce que él denominó Ölsüss, pero que hoy se conoce como glicerina.

El descubrimiento de Scheele permitió al químico francés Michel Eugéne Chevreul investigar la naturaleza química de las grasas y los aceites que se usan en el jabón.

Chevreul descubrió en 1823 que las grasas simples no se combinan con el álcali para formar el jabón, sino que se descomponen antes para formar ácidos grasos y glicerina.

Mientras tanto, en 1791, el químico francés Nicolas Leblanc inventó un proceso para la obtención de carbonato de sodio o sosa, utilizando sal ordinaria, que revolucionó la fabricación del jabón.